Todo momento es un regalo de la vida

 Todo momento es un regalo de la vida

Despierta con una sonrisa, ilumina tu rostro, sé consciente de que la vida te ofrece un nuevo día, 24 horas más para vivir. 

Respira.

Inspira, espira. Contempla con atención el aire que entra y que sale y permanece presente en el aquí y ahora. 

No tienes que hacer nada, únicamente disfrutar de cada inspiración y de cada exhalación.
Así de sencillo.

Sigue respirando, deja que tu cuerpo se llene de energía y de armonía. 

Contempla la vastidad del cielo estrellado, la belleza de la puesta del sol o de un amanecer.
Inspira, espira.

Mientras sigues respirando profundamente, establece contacto con la naturaleza, conecta con ella, y observa como al cabo de un minuto te sentirás más feliz y más alegre.
La respiración se hará más profunda y un sentimiento de amabilidad y de paz acabarán impregnando todo tu cuerpo. 

La vida te ha hecho un regalo. Tu te has hecho un regalo.

Todo momento es un regalo de la vida si aprendes a generar la atención plena.

Deja de pensar, concéntrate en la respiración y sonríe.
Estás aquí, vives. 


La práctica 

Practicar la respiración consciente es un ejercicio fácil que puedes realizar en cualquier lugar y en cualquier momento del día y requiere poco tiempo.

Yo prefiero empezar por la mañana recién levantada. Algunos minutos de respiración profunda mirando al cielo me preparan para el día y disipan los recuerdos de los sueños raros que he tenido (me pasa a menudo). 

Otras veces durante el día tengo necesidad de superar momentos de ansiedad o de angustia. Busco un sitio tranquilo, me siento, cierro los ojos y me concentro en seguir el flujo de la inspiración y de la exhalación. 

Si algún pensamiento pasa por mi cabeza, lo observo y lo dejo ir como si no me pertenecía y vuelvo a prestar atención a la respiración. 

Reconduzco la mente al cuerpo hasta que se unen en el presente. En aquel momento soy libre de todos los problemas, no existe ni pasado ni futuro. Experimento mi ser pleno y me siento en paz. 

Al principio cuesta un poco tener una atención plena, quizás dure solo un par de minutos, pero es suficiente para saber que la alegría de vivir está a tu alcance cuando quieras, basta solo practicar. 

Prueba y cuentame como te ha ido.


¡Buena vida! 




Los libros de autoayuda no funcionan

Seguro que has leído alguna vez uno de esto libros de autoayuda tan populares hoy en día y no te ha servido de nada.


El libro no funciona. Tantas palabras, consejos, ejercicios, mantras, esquemas, rutinas pero nada. Tu vida es exactamente la misma. Mismos problemas, mismas ansiedades, mismo estrés, miedo, baja autoestima, etc. etc.

Otro par de euros tirados a la basura y un libro más a coger polvo en la estantería, porque claro no merece la pena ni regalarlo si no te ha cambiado la vida.

¡Ah sí, precisamente esto! En los comentarios en internet decían que el libro les había cambiado la vida, todos eran más felices y mejores personas.

Menos tu.

Empiezas a pensar que eres un bicho raro sin posibilidad de solución y vuelves a esconderte en tu mediocridad.

En privado, claro, porque si alguien te pregunta qué tal el libro le contestaras «¡Fantástico! A mi me ha cambiado la vida a mejor». Y con los brillos en los ojos y los pelos de punta (indicando con el dedo tu brazo para enfatizar tu emoción) le contarás todas las cosas que has leído e incluso recomendaras su lectura.

Seguirás con esta mentira por un tiempo porque allí fuera, en el paraíso de las redes sociales y de internet, todos son santos y ángeles y seres perfectos que han alcanzado el nirvana gracias a estos libros.

No sería muy popular comentar «este libro no me ha servido de nada» porque o son todos mentirosos con respecto a la utilidad de las lecturas de desarrollo personal o tu realmente no has entendido un carajo.

Mejor callarse.


Porque los libros de autoayuda no funcionan

¿Acaso eres budista porque tienes una cabeza de Buda en el salón? ¿O eres un maratonista porque tienes la zapatilla de correr más cara del mercado? Ya sabes adonde quiero llegar.

Un libro de crecimiento personal, por lo bueno que sea, nunca te hará mejor persona y nunca te cambiará la vida si no practicas.

«Mira que buenos consejos dá fulanito: haciendo esto y esto y esto puedo conseguir lo más grande».

¿Lo has hecho? ¿Has hecho esto y esto y esto para conseguirlo? No.
¿Y quieres saber porqué? Porqué cuesta sacrificio, tiempo, motivación, compromiso, dedicación, constancia. Y no es nada fácil.

Los libros de autoayuda no funcionan porque lo quieres todo servido en una bandeja de oro, posiblemente palmados en el sofá tomando una cervecita.

Quieres que tu cerebro sea reseteado sin esfuerzo y no quieres dar ningún paso en tu interior por miedo a lo que puedas encontrar y por miedo a lo que no quieres ver de ti misma.

Es más fácil seguir quejándote y repetir los mismos errores. Es más cómodo, ya conoces cómo funciona. La culpa la tiene el libro de autoayuda que no te ha traido ningun beneficio. Un montón de papel y palabras que no dan resultados. Que desperdicio y que locura.

Pero la locura, my friend, es hacer lo mismo una y otra vez esperando obtener resultados diferentes, como decía el buen Einstein.

Los cambios requieren esfuerzos y más si la que tiene que cambiar eres tu.


Los libros de autoayuda son como una droga

Si quieres conseguir algo o tener éxito en tu vida personal o profesional tienes que hacer algo. Repito, tienes que hacer algo. Si no haces nada estás simplemente «consumiendo» lecturas y esto se llama entretenimiento no autoayuda.
Y es como una droga.

Los libros de autoayuda son como una droga porque ofrecen un alivio momentáneo a tus inestabilidades emotivas y a tus problemas.

Lees cosas en las que te reconoces instantáneamente y comprendes que hay soluciones a tus estados anímicos. Ya no te sientes un bicho raro, ya no eres una pobrecita miserable y puedes vislumbrar la luz al final del túnel.

Los problemas no parecen tan grandes, han adquirido una nueva dimensión más suave y dulce. ¡Perfecto! Puedes entonces seguir en el mismo camino, las cosas no parecen tan malas.

Terminas el libro contenta como una Pascua, convencida que desde este momento la vida será una fiesta en rosa.

Hasta el día siguiente. O hasta la semana siguiente, cuando todo vuelve a caer en la sombra y en la oscuridad.

«Aquel libro no ha funcionado, voy a buscar otro». Y otro, y otro, y otro, porque ya te hace falta el subidón momentáneo de las páginas de autoayuda.

Si realmente quieres que estas lecturas funcionen tienes que aprender de ellas y aplicarlas en tu día a día. ¿Acaso en el gimnasio te pones en forma con una sola sesión? Pues no.
Hay que tener paciencia y ser constante en la práctica.

Los libros de autoayuda no funcionan si no colaboras con ellos. Te abren puertas para meditar, hacerte preguntas, identificar tus valores y minar tus convicciones pero sin tu esfuerzo de introspección y sin tu determinación al cambio seguirán siendo otros libros más que cogen polvo en la estantería.

A ti la elección de cómo usarlos.

Un abrazo,

Ale

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